15
nov
10

Con cuidado.

Se tumbó y se echó a reir. Con cuidado porque desde hacía un tiempo cuando reía demasiado acababa llorando.

Y si la risa nunca la supo controlar, el llanto era del todo inconsolable. Aunque lo intentara parar, terminaba haciendo las cosas mientras las lágrimas campaban a sus anchas, primero por la cara y luego donde pillaran. Los mocos sí eran incómodos. Pero también aprendió a llevar un pañuelo, a limpiarlos y, todo esto, a la vez que, por ejemplo, fregaba o ponía una lavadora o separaba el plástico del cartón. Entonces al rato, la cotidianidad hacía su efecto y sin saber cómo, la cara estaba seca y no tenía expresión. Se alegraba porque al fin estaba equilibrada otra vez: ni risas ni llanto, ni cero ni diez, ni genial ni fatal… por fin la inercia, por fin no sentir, por fin la cara seca e inmóvil.

Le estaba cogiendo una manía a las emociones. Ufff, qué pereza

10
nov
10

Escaleras

Pensó que iba a tener que sonreir y madremía qué difícil se le hacía. Cuando comenzó a bajar las escaleras ensayó subiendo las comisuras de los labios, pero sentía la cara de plástico, qué asco.

Una vez más estar rodeado de gente y sólo oirse a si mismo observando, comprobando, corroborando, criticando… total,  si sólo lo oía él… se oía sintiéndose superior, muy por encima de todas esas personas a las que veía tan predecibles, tan conformistas, tan serviles, tan, pero tan aburridas…

Despreciándolas mentalmente, continuó trotando escaleras abajo, deseando salirse del cuerpo de plástico que había desarrollado sin querer para no llorar todos los dias. Aún así, la ausencia de piel no impedía que todo le recordara lo solo, lo amargado y lo cansado que estaba.

Y… vayapordios… mierda… lo predecible que resultaba él también, y aburrido. Y, sí: CONFORMISTA.

Y salió a la calle, montó en el coche, apagó el móvil, y aislado del mundo una vez más, en el vacío del auto cerrado se dejó reir y sintió alivio. El plástico se aflojó. Se relajó por fin después de tanto tiempo y arrancó.

Ese dia la gente que se cruzó con él se alegró verdaderamente de conocerlo… incluso él se alegró de conocerse. Y esa noche durmió de un tirón, por fin.

06
nov
10

Sí-No

Sí-No

Entrada-Salida

Fácil-Difícil

Ahora-Nunca

Puede ser-Imposible

Arriba-Abajo

¿Por qué están tan cerca estas palabras?………

No…

Salida…Entrada

Difícil…Fácil

Nunca…Ahora

Imposible…Puede ser

Abajo…Arriba

Semáforos, cambios de sentido, rotondas, rojo, verde, una excusa para escribir esto que se supone que me debe de animar no sé muy bien por qué, vamos, que me he inventado lo del ánimo por la misma desesperación supongo, la verdad es que no tengo ni la más puñetera idea pero bueno, por algo he puesto la columna, las palabritas, los colores, qué mono, he pensado los contrarios devanándome los sesos con tanta profundidad, sobre todo el “sí-no” que me ha dejado sin neuronas unos minutos… para que al final la relatividad en la que vivimos, esa que lo mismo nos salva que nos hunde, ahora me aplaste brutalmente y me haga pensar que este post es lo más tonto y… relativo que he escrito nunca. Sólo por esto lo voy a dejar, creo yo. O no creo, no sé.

25
oct
10

Carrito de la compra.

“-¿Por qué lo haces si sabes que me molesta?-dice A


-…hay tantas cosas que tú haces que me molestan… -contesta B

En la puerta de un hipermercado, enfadados, rencorosos, visiblemente dolidos y sobre todo resignados.
Resumieron la historia de la humanidad.

Sin saberlo  fueron ellos, fueron ellas, fueron los que ya no están y los que vendrán.
Simplificaron como nadie la evolución y sus efectos.
Ignorantes de tal hazaña empuñaron el carrito y entraron a hacer la compra resoplando tristes, continuando la escena, sin salirse del guión. Para ello no se hablaron hasta que llegaron a casa y entonces hubo que discutir porque las llaves no aparecían. Al cabo de unos gritos aparecieron. Menos mal. También menos mal que siguiera la vida su curso y ellos continuaran molestándose al dia siguiente… como si no hubiera pasado nada y su rencor hubiera quedado intacto.

( Esta historia está basada en hechos reales. Los nombres de los personajes han sido cambiados para preservar su intimidad. El verbo “joder” se ha sustituido por “molestar”)

20
oct
10

Me he picado.

Pues sí, me he picado. Vuelvo.

A veces el más mínimo movimiento, casi imperceptible, puede remover tanto que cuesta creerlo. Es como la mariposa que bate las alas aquí sin sospechar la que está liando en Australia.
No tengo ni idea de por donde empezar pero siento que tengo que estar aquí escribiendo lo que me viene a la cabeza. No sé si tiene sentido, pero total, parece ser que el sentido a todo se lo damos nosotros, así que aceptamos “sentido” como motor de este post.

Creo en la causalidad sobre todas las cosas. Y alivia. Cuando la fé desaparece y es más que difícil creer, es un consuelo pensar que todo pasa por algo, que la vida sigue un camino lógico, con una lógica muy personal y muy suya y muy jodida a veces y desesperante también y hasta desquiciante y cruel… pero lógica al fin. De esa que cuando la ves: “oh, lógica, por fin te veo, ya era hora coño.” -pues reconforta e incluso nos hace creer que sabemos más, que sabemos algo, que lo entendemos, sabemos el por qué… Y hala, felices, contentos, en la inopia igual… pero ehhh!, con lógica.

No me fío de mi misma. A veces no digo lo que siento. Otras no siento lo que digo. Me pillo en mentiras que no me creo ni yo. Es por protegerme. ¿De qué?. Ahora que lo escribo me doy perfecta cuenta de que de lo único que me tengo que proteger es de mi, soy la persona que más daño me puedo hacer. Seguro. Así que para qué tener miedo, para qué renunciar, para qué dudar tanto si tienes al enemigo en casita tan pancho.

Dos párrafos y ya sé para qué me he picado y por qué estoy metida en un rectángulo lleno de letras que van apareciendo según aprieto teclas. Es por terapia. Autoterapia.
Todo este rollo de la relación de sucesos encadenados que es el vivir vuelve a demostrarse: tenía que venir, tenía que escribir, tenía que desconocer los motivos… ahora sé que soy lo peor y lo mejor, que las respuestas las llevo dentro y que las causalidades son la salsa de todo. Ese esperar a ver qué pasa y para qué…  Ese esperar a ver cómo cae el dado, ese soplar antes con las manos casi cerradas aún sabiendo que ese aire nada tendrá que ver con el número obtenido. Número que nos paseará de oca a oca, de puente a puente, nos hará reflexionar en la posada o nos llevará al principio dándonos la oportunidad de volver a empezar.

Ya, ya viene. Esta agradabilísima sensación de que cuanto más desvarío escribiendo mejor me siento, más claro lo veo y sobre todo, vuelvo a comprobar que el mundo desvaría más que yo. Que el caos de fuera supera al de dentro. Que me puedo seguir riendo cuando no toca (por las veces que toca y no me río).
*Imaginadme con una gran sonrisa mientras le doy al Publicar*

14
ago
10

Funciona!

Me siento absurda como los celos. Ilógica como aferrarse a algo que se hunde. Imposible como reprimir un sentimiento.

Y lo que nos gusta buscar sensaciones paralelas a nuestro sentir. Nos vuelve locos. Sí, así, como… un avión sin rumbo, así estoy yo, jajaja… lo del avión es súper recurrente.

Reconforta y mucho, parece ser, encontrar una vivencia con la que nos identifiquemos.

Estoy convencida que el paso del rato dándole vueltas a la cabeza imaginando mil y una situaciones de, a saber: pérdida, soledad, incomprensión, desarraigo, desilusión,  y demás avatares-mundanos-sin-sentido-al-fin… hace que se nos olvide cómo estamos y que nuestra cabeza se ponga a crear en vez de a lamentarse. Al final va a estar mejor que bien esto de rimar versos con la inherente inquietud del ser humano (así se explicaría la cantidad de temas musicales basados en esta idea, todos con un gran éxito de escucha)

Va a ser totalmente terapéutico sentir que nuestra, por ejemplo, incapacidad para avanzar es como la del pobre cangrejito que va hacia un lado trasero, así como escorado,  y tiene que hallar trabajosamente la manera de coger lo que hay delante dando un estudiado rodeo. ¡Y qué satisfacción la del cangrejito y la nuestra al tener en nuestro poder lo que queriamos!  Ahí entonces ya podríamos pasar a ser por completo el salmón que ha remontado el río jugándose la vida y llega a la corriente donde fue concebido, no???… ay madre, qué alegórico todo, jajaja! Paremos el zoo…

Hala, misión cumplida, con todo este rollo de empatizar escenas se  me ha olvidado que estaba absurda, ilógica e imposible. Si ya sabía yo que funcionaba…

01
ago
10

Mis tatuajes

No he pagado por ninguno y tampoco los he elegido.

No se han pensado antes, durante más o menos tiempo, para que simbolizaran exactamente lo que se quiere transmitir.

Y, casi puedo decir que no me los quitaré nunca. El casi es porque la palabra nunca así a palo seco es un arma de doble filo.

Son diferentes, variados, algunos cayeron en desgracia y al pasar los años han conseguido ser parte indispensable del conjunto.

Están currados, tienen historia, su porqué y su porqué no. Son únicos y me hacen única.

Y van afirmando a cada paso que este ser humano es humano y ha vivido.

Se llaman arrugas, manchas, estrias y cicatrices.

Las primeras me recuerdan que me he reido a carcajadas muchas veces, también que me asombro con facilidad y que me gusta llegar al fondo del asunto…

Las segundas que la playa me da vida aunque me deje a colores.

Las terceras que bueno, ha habido momentos mejores y otros no tanto, caracterizados por vaivenes de apetito ; )

Y las cuartas, o la cuarta, que por ahí entró una gran persona al mundo…

Me encantan mis tatuajes, cada dia más.

30
jul
10

No sé si estoy a tiempo.

Para empezar quiero dejar por escrito que no soporto la palabra “tiempo”.

Existe sólo para angustiar: el tiempo vuela, cómo pasa el tiempo, no hay tiempo, llegué a tiempo, ¿qué tiempo hará?, tiempo de abrazar (¿es que hay un tiempo de no abrazar?), ¿estoy a tiempo?…

El tiempo  se acaba o no llega o ya pasó.

El tiempo es un coñazo.

Escurridizo y puñetero, cambiante y cansino.

Siempre haciendo lo contrario a lo que esperamos. ¿Cuánto tiempo queda?… ¡Tiempo!: se acabó.

Nos obsesiona, nos angustia, nos desconcierta, nos toma el pelo, nos vacila descaradamente.

Andaba yo discutiendo interesantemente este tema el otro dia.  Oí frases como que el problema de fondo es que vivimos mucho, demasiado quizas. Que somos una sociedad enferma. Que tenemos mucho tiempo por delante que parece que pida organización a largo plazo. Que acabamos aparcados de cualquier manera, a toda costa, cueste lo que cueste. A costa a veces de los que van llegando. Que pensamos más en el mañana que en el hoy.

-Yo ahora veo que me quedan unos treinta años más y pienso… coño, ¿¿para qué??- decía mientras se reía a carcajadas con una sinceridad balsámica tan de agradecer en estos tiempos de crisis. Alguien que se toma esto a risa, ole!

Tiempo, siempre es poco, nunca es suficiente y hasta se hace eterno el desgraciado. Es dueño de mil y un tópicos tan típicos que dan pereza, como los vecinos en los ascensores…

Ay, es algo tan desquiciantemente relativo.

Yo, por lo pronto, vivo sin reloj. Veo la hora en todas partes, sí, lo sé,  pero no en mi muñeca.

Vivimos demasiado para planificarnos,

para comernos el tarro,

para obsesionarnos,

para coartarnos.

Vivimos demasiado para no vivir.

Vaaale, conviviremos contigo, tiempo, pero caminando de puntillas para que no te enteres. Como si no te viésemos, como si no nos importaras.

Ojalá.

19
jul
10

Sabina, te quiero.

Y esta declaración espontánea, este amor profundo, incombustible y eterno no puede ser más que platónico, obviamente. Si no, las taras podrían con el. Y sería una lástima.

Seguro que hasta esa voz que me desarma literalmente y me hace agua siempre, todas, todas las veces que la oigo. Todas me saca de la escena y me da calor. Seguro que esa voz rota, honda, venida directamente del más allá… de no ser esto platónico, me llegaría a dar grima.

Grimas aparte, gracias por estar en forma de canción, de voz y de palabras que consiguen hacer magia cuando van de la mano.

Lo dicho: Sabina, que te quiero.

Un verdadero placer ser contemporánea tuya ;)

Y ahora temita… porque es necesario que nos devuelvan el odio y la pasión… si no pa qué????

13
jul
10

El mundo se mueve.

Básicamente hay dos grupos de personas: las que mueven el mundo y las que no.

Esas que hacen que esta maquinaria avance son las que siempre bailan.

Las que disfrutan comiendo. Las que se despeinan o se descalzan.

Suelen ser las que dejan un trabajo fijo o se mudan…una vez más.

También las reconocerás porque abrazan sin preguntar y , por supuesto, pase lo que pase, al final, se acaban riendo de todo.

Son esas a las que les toca entender que nunca van a ser felices con una vida convencional aunque se empeñen. A cambio, eso sí, tienen un catálogo infinito de emociones por vivir que los otros no imaginan ;)

Así que qué mejor que una canción con muchas emociones para poner ritmo al movimiento del planeta.




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